El Bentley Bentayga W12 Speed representa una combinación muy especial entre lujo, confort y unas prestaciones que, teniendo en cuenta sus dimensiones, resultan realmente sorprendentes.
Estéticamente, la versión Speed refuerza el carácter deportivo del Bentayga con una imagen mucho más contundente: parrilla y ópticas oscurecidas, detalles exteriores específicos, spoiler posterior y unas espectaculares llantas de 22 pulgadas. En nuestra unidad, el acabado exterior oscuro junto con las llantas negras le aporta una presencia especialmente elegante y agresiva.

Pero es en carretera donde este Bentayga demuestra que el apellido Speed no es únicamente una cuestión estética. Dispone del sistema Bentley Dynamic Ride, un control activo antibalanceo de 48 V capaz de contrarrestar las fuerzas laterales en curva, manteniendo el vehículo mucho más plano y preciso de lo que cabría esperar en un SUV de estas dimensiones. Además, el modo Sport modifica la respuesta del motor, el cambio, la suspensión y el propio Dynamic Ride para ofrecer un comportamiento sensiblemente más deportivo.
El gran protagonista, sin embargo, está bajo el capó. Su motor W12 biturbo de 6,0 litros desarrolla nada menos que 635 CV y 900 Nm de par, disponible desde muy bajas revoluciones. Una mecánica extraordinariamente suave cuando se circula relajadamente, pero con una capacidad de empuje realmente impresionante cuando se le exige. Todo ello asociado a una transmisión automática de 8 velocidades y a un sistema de tracción integral permanente.
Y aunque pueda parecer contradictorio hablar de agilidad en un vehículo de más de 2,5 toneladas, la realidad es que el Bentayga Speed consigue disimular muy bien su tamaño y peso. La combinación entre la tracción integral, la suspensión y el Dynamic Ride permite aprovechar los 635 CV con una facilidad sorprendente, ofreciendo al mismo tiempo el nivel de confort que se espera de un Bentley.

A nivel interior, nuestra unidad merece una mención aparte. El habitáculo está completamente revestido en cuero rojo burdeos, con el característico acolchado en rombos y una configuración posterior especialmente cuidada, con dos plazas claramente diferenciadas y consola central. El contraste con el exterior oscuro le da una personalidad espectacular y refleja perfectamente esa mezcla entre lujo artesanal y deportividad propia de las versiones Speed.
Para finalizar este breve repaso, las cifras hablan por sí solas: 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y una velocidad máxima de 306 km/h. Unas prestaciones que llevaron a Bentley a presentarlo, en su lanzamiento, como el SUV de producción más rápido del mundo.

Un coche capaz de realizar un largo viaje con un nivel de confort extraordinario y, unos kilómetros después, sorprenderte por la contundencia de su W12 y por lo rápido que puede llegar a moverse.
¿A qué esperas para probarlo y descubrir todo lo que es capaz de ofrecer?









